G L A U C O M A

¿Qué es un glaucoma?

Es una afección produce una acumulación de líquidos en el ojo (humor acuoso) y, debido a este, aumenta progresivamente la presión intraocular. La parte visible del ojo está compuesta por el iris (parte colorida), la pupila, la esclera (parte blanca), los canales de drenaje y los cuerpos ciliares.

 

Los cuerpos ciliares son los encargados de producir humor acuoso, un líquido que sirve para proteger al ojo. En un ojo sano, este líquido va renovándose y se elimina a través de los canales de drenaje. Sin embargo, cuando estos canales se taponan se produce un exceso de líquido en el interior del ojo, aumentando la presión intraocular y provocando un daño irreversible en el nervio óptico.
 

Entonces, podemos definir el glaucoma como el aumento de la presión intraocular (PIO). Este incremento causa cambios degenerativos tanto en el nervio óptico, que envía al cerebro los impulsos eléctricos captados en el ojo, como en la retina, que es la capa de células fotorreceptoras que convierten la luz que llega al ojo en los impulsos eléctricos

 

Según el Instituto Veterinario Oftalmológico, el glaucoma daña de manera progresiva el nervio óptico.

 

Esta afección puede perjudicar a los dos ojos por igual, provocando una ceguera irreversible si no se trata a tiempo. Por este motivo, los especialistas recomiendan realizar revisiones con frecuencia, ya que algunas patologías, como la diabetes, podrían empeorar el glaucoma.

Causas de glaucoma en nuestras mascotas

En el caso del glaucoma primario hay un aumento de presión dentro del ojo debido a causas genéticas o anatómicas que impiden la correcta circulación del humor acuoso, que es un líquido que baña las estructuras oculares y permite el correcto funcionamiento del ojo.

 

La forma primaria se considera hereditaria y es más común en determinadas razas como el Cocker, Bulldog Francés o Bichón Maltés.

 

El glaucoma secundario es causado por traumatismos o enfermedades, y es el más típico en los gatos.

Síntomas de glaucoma en nuestras mascotas

El primer signo de alarma que puede hacernos sospechar de que nuestra mascota sufre glaucoma es el intenso dolor. Pero hay otros síntomas a tener en cuenta, que serán diferentes según estemos ante un proceso agudo o, en cambio, el glaucoma esté ya en una etapa crónica.

 

Estas son las características de cada presentación:

Glaucoma agudo

Dolor, lagrimeo, enrojecimiento, estrabismo, sensación de dureza al tacto, mirada fija, coloración blanquecina y pupila agrandada. La depresión, la pérdida del apetito, los vómitos o los cambios en el comportamiento son otros signos del glaucoma en perros a tener en cuenta.

Glaucoma crónico

Agrandamiento y protrusión del globo ocular, es decir, parece que se va a salir de la órbita, puede notarse más duro que el sano y, casi siempre, ya está ciego.

Cualquiera de estos síntomas debe hacernos acudir de inmediato al veterinario. Este profesional, examinando el ojo y midiendo la presión intraocular, puede diagnosticar el glaucoma. Otras pruebas más específicas son la ecografía ocular o la gonioscopía. Recuerda que se trata de una urgencia que, si no se atiende a tiempo, provoca ceguera en tan solo unas horas.

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Terapia con MSCs en oftalmología veterinaria 

La terapia celular con MSCs ha generado gran auge en la medicina regenerativa, en la oftalmología veterinaria se convierte en una alternativa terapéutica para tejidos oculares afectados por trauma, degeneración o enfermedad con el objetivo de ser reparados o regenerados.

 

Las MSCs pueden diferenciarse a numerosos tipos de células incluidas las células retinianas, lo que las convierte en una fuente terapéutica para algunos trastornos retinianos irreversibles. (Xu, Wang, Xu, & Guo, 2013)

Las estructuras que tienen más interés desde el punto de vista de la medicina regenerativa son el epitelio corneal, el epitelio conjuntival y la retina. (Prosper, y otros, 2006)

Terapia de células madre en caso de glaucoma en mascotas

El glaucoma es una neuropatía óptica en la que se produce destrucción progresiva de las células ganglionares de la retina (apoptosis) y de sus axones, en esta neuropatía, el nervio óptico se encuentra sumamente sensible a los efectos mecánicos de la presión intraocular, lo que hace que el aumento de esta sea el primer factor de riesgo para padecer glaucoma.

Se ha demostrado que el trasplante intravítreo de MSCs confiere neuroprotección del nervio óptico principalmente por la secreción de NTF que promueve la regeneración de la fibra nerviosa en el lugar de la lesión y modulan la respuesta inmune inflamatoria. (Johnson, y otros, 2010)

 

Se demostró también el trasplante de MSCs tiene un efecto rápido y duradero en la reducción significativa de la PIO (presión intraocular) en hipertensión, disminuye la perdida de células ganglionares y además de esto inducen a que células endógenas se proliferen para contribuir en la regeneración del nervio óptico. (Cislo-Pakuluk & Marycz, 2017)

En oftalmología, se ha demostrado mediante diversos estudios que las MSCs son seguras, eficaces y de fácil aplicación, aportan nuevas perspectivas a enfermedades oculares cuyo su tratamiento no existe o es poco eficiente, disminuye también el uso de medicación convencional la cual tienen diferentes efectos adversos que afectan la calidad de vida del paciente, principalmente en los afectados por glaucoma a los que se les otorga principalmente a través de la terapia celular neuroprotección, neuroestimulación y prevención de la apoptosis celular.

 

Las MSCs permiten desarrollos en futuras investigaciones y aplicaciones clínicas en la medicina veterinaria.

​Más y mejores años de vida para tu mascota.

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